lunes, 19 de enero de 2015

La Pregunta Del Amor: ¿Qué Somos?

Eres joven, no te gusta planear las cosas, prefieres levantarte, salir a la calle y ver qué sucede.  Todavía no estás preparado para convertir tu vida en una rutina, no solo eso, sino que no te da la gana. Tienes sueños, ambiciones, quieres volar todo lo que puedas antes de comprometerte con nada, y más cuando se trata del amor.

La vida te lleva por caminos raros, quieres experimentar, probarlo todo y sentir que eres absolutamente libre, pero nadie dijo que fuera un camino de rosas. A pesar de que por naturaleza somos egoístas y que pensamos solo en nosotros mismos, no debemos olvidar que cuando se trata de relaciones no solo juegan nuestros sentimientos, sino también los de la otra persona.

En la búsqueda del amor te vas a meter en un sinfín de líos. Lo necesitas, y en la sociedad en la que vivimos, en la que la libertad sexual está a la orden del día, vas a tener de todo, rollos de una noche, follamig@s, rolletes, relaciones…

Se romperán los condones, lo harás a pelo y tendrás que comprar la pastilla del día después, incluso algún predictor si  la cosa se te va de las manos. Pero eso no es nada comparado con el mayor problema de todos, definir la relación.

Empiezas a tener citas con la misma persona, salís a cenar, a tomar unas copas, acabáis en la cama todas las veces, y sí, lo pasáis bien, pero llegará el día en que estaréis haciendo “el piti de después” y uno de los dos preguntará: ¿qué somos?

Todos tenemos miedo a responder, nos sudan las manos, nos tiembla la lengua y vemos toda nuestra vida pasar en cuestión de segundos. Pero no desesperes, piénsate bien lo que vas a decir, porque puedes tomar las decisiones equivocadas. Por lo tanto, la clave ante la pregunta del millón es tirarse a la piscina, dejar las cosas claras y ser sincero con uno mismo y con la otra persona.  Como dijo el Dalai Lama: “hay que tener en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos”.

Cómo Las Relaciones Han Ido Perdiendo Valor Para Nuestra Generación

Somos conscientes de que la etapa del Romanticismo, cuando la gente aún moría por amor, y de tuberculosis, ya pasó. Sin embargo, cómo hemos podido pasar en un periodo de tiempo tan relativamente corto de un extremo a otro. Pasar de los poemas de Gustavo Adolfo Bécquer, quien podía llegar a suspirar y morir por el amor de una doncella a la que ni siquiera conocía, a las rimas de Dady Yankee y su a “ella le gusta la gasolina, dale dale gasolina”. No se me ocurre un paralelismo mejor para resumir la evolución de las relaciones amorosas hasta el momento actual.

Si bien es cierto que no está bien generalizar, creo que para todos es bastante perceptible la considerable pérdida de valor que han ido sufriendo las relaciones para nuestra generación, quizás por la influencia de la tecnología, la globalización, la libertad, la liberación o el libertinaje. Ya no es solo la banalización del sexo y la conversión de las mujeres, y a veces también de los hombres, en meros objetos sexuales, sino que la inmensa posibilidad de conocer gente que nos ofrecen las grandes ciudades hace que a las personas les cueste cada vez más aceptar comprometerse.

Puede que la culpa no sea nuestra, se supone que aprendemos de lo que vemos, y cada vez las separaciones y los divorcios son más frecuentes. Las generaciones que nos preceden cada vez le dan menos valor al compromiso, a lo que supone hacer una promesa de por vida. O quizás no son conscientes de lo que realmente conlleva una decisión que va a cambiar tu vida para siempre, aunque hoy por hoy nada sea para siempre.

Sin embargo, volviendo al tema de la banalización del amor, esta infravaloración que han sufrido las relaciones por parte de la generación milenial puede observarse en pequeños signos de la vida cotidiana, en los detalles ínfimos como en la evolución en la forma de decir un simple “te quiero”. Porque quién no ha imaginado en un ataque de romanticismo absoluto la forma en la que su pareja le diría que le amaba por primera vez. Mirándoos a los ojos bajo la luz de la luna, o tras un viaje especial. Pero lo más probable hoy en día es que la primera vez que tu novio te diga “te quiero” sea a través de whatsapp mandándote el emoticono del corazón, ese que ahora late, y que lo acompañe de un simple tk o tqm.

Y seguramente te hará ilusión, no te importará que te lo diga por sms, porque todos pertenecemos a esta generación que está experimentando esta pérdida de romanticismo, de infravaloración del compromiso y de banalización del amor. Porque los “te quieros” se mandan por whatsapp a diario como si fueran palabras gratuitas y vacías de contenido. Porque regalamos “te quieros” a diestro y siniestro a gente que acabamos de conocer. Porque total, ¿qué daño puede hacer escribir dos letras, una “t” y una “k”?

Tan solo que ya no valoremos lo que significa la palabra relación ni el compromiso que conlleva. Si Bécquer levantara cabeza…

¿Yo Me Merezco Esto? La Pregunta Del Millón En Los Conflictos De Pareja

Todas las relaciones de pareja pasan por altibajos: ninguna se salva. De hecho, las discusiones pueden empezar incluso antes de ser pareja, en esa etapa donde solo se están conociendo y el intercambio de ideas empieza a aparecer. A partir de eso te das cuenta de que no todos somos iguales, que necesitamos aprender a aceptar nuevas ideas y a presentar las nuestras con el respeto que cada quien se merece.

Una de las discusiones más comunes en el mundo de las relaciones es la que trata sobre el “valor” de las personas. Cuando una relación se encuentra con graves problemas de comunicación, con especulaciones de ambos lados y con situaciones que imaginamos, llegamos al punto: “¿yo me merezco esto?” ¡Joder!, ni siquiera ha pasado nada y ya te estás comiendo la cabeza. Tal vez se hayan asomado oportunidades para que el gran escenario que creaste se desarrolle y, sin embargo, este no ha sucedido. No adelantes hechos por inseguridades.

Algo que debes entender desde el primer momento en el que decides enfrascarte en una relación de pareja es que todos somos diferentes; debes recordar que las personas suelen valorar cosas que quizá tú no valoras, como por ejemplo: una sonrisa, una mirada, un beso, un abrazo o un simple “buenos días”. Tal vez para ti el amor sea un camino de rosas, salidas a cenar o pasar tiempo indefinido contigo; sin embargo, esto no siempre es posible. Valorar los pequeños detalles que obtenemos diariamente es la clave para una relación sana, para una relación fructífera.

Argumentos como: “es que tú no me valoras”, sobresalen en discusiones cada 5 segundos, pero, ¿te has fijado en si los detalles que te dan no son esos que valoras? Quizá todos los detalles estén allí y solo quieres ignorarlos porque para ti “no valen nada”. En el momento en el que decides pedir valor para ti mismo, debes valorar a tu pareja también. ¿Estás dándole el valor que se merece? Aquí ya no valen valores sexistas, todo eso se acabó cuando ambos decidieron ser uno, dos personas diferentes que disfrutan de la compañía, de la vida y de los sueños que poco a poco van alcanzando.

Al final del día, el valor que tanto exiges deberías darlo tú también. Pide valor valorando, esa es la clave.

6 Tópicos Para Romper Una Relación Intentando No Hacer Daño

Terminar con una relación siempre es un episodio vital y complicado cuyas consecuencias pueden ser más o menos traumáticas pero, como ya te hemos explicado alguna vez en Código Nuevo, nunca han matado a nadie.

De acuerdo, el mal de amores es un proceso doloroso por el que todos pasaremos alguna vez, y cuando te dejan hay que afrontarlo con serenidad, comprensión y tratando de no perder la dignidad por el camino.

Y aunque que te dejen es una putada, dejar tampoco es fácil. Para llevar a cabo tan delicada operación, tratando de dejar las menores cicatrices posibles y sin destrozar demasiado el corazón de la otra persona -si es que merece tal trato-, el ser humano ha inventado una larga retahíla de excusas, algunas de las cuales son ya auténticos clásicos. Son lugares comunes, tópicos universales que todos reconocemos y que no morirán nunca.

“Esta relación me absorbe demasiado”
Vayamos por partes: ¿De qué estamos hablando, de una relación sentimental o de una aspiradora? ¿Desde cuándo las relaciones absorben? Además, precisamente muchas parejas funcionan mejor gracias a la habilidad de “absorber” determinadas partes del cuerpo del otro, por parte de uno o ambos de sus componentes. Vale, el significado del verbo absorber en este caso es otro…

“Ya no me haces caso”
Este argumento es el opuesto al anterior, algo así como su viceversa. Lo más difícil en la pareja, al juzgar por estas dos últimas excusas, es encontrar ese punto medio entre el exceso de atención (llamado “absorción”) y la falta de esta.

“Te quiero, pero como un amigo o un hermano”
Esta es la auténtica bomba atómica de las excusas. Sus consecuencias son realmente devastadoras, y con efecto retroactivo. ¿Esa persona por la que tú te bebías los vientos te vio siempre como un simple amigo, un camarada, un colega? En ese caso, no se le puede negar que interpretó muy bien el papel de pareja enamorada y feliz.

Por otra parte, ¿puede haber algo más retorcido que querer a tu pareja como a un hermano o hermana? Quizás alguien aquí necesite un buen psiquiatra, ¿no?

“No quiero hacerte daño”
He aquí el salvador. Para rebatir esta excusa, podríamos entrar en una discusión filosófica en toda regla, a nivel del mismísimo Platón. No quieres hacerme daño, pero me dejas -si no quieres hacerme daño, y yo quiero seguir contigo, ¿por qué me dejas, si sabes que eso me hará daño?- Vaya, que esta excusa suena muy bien poéticamente hablando, pero a efectos prácticos es una tontería como un templo y no tiene ningún sentido.

“Necesito echarte de menos un tiempo para saber si todavía te quiero”
Si te dicen esto, da por hecho que la cosa está totalmente jodida. Ese “echarte de menos” es sinónimo de querer perderte de vista, y lo más probable es que sea indefinidamente. Además, en ese tiempo en que tu pareja pretende echarte de menos, seguro que conocerá a alguien, y a ese o a esa no le querrá echar para nada de menos.

“No nos parecemos en nada”
Ahora va a resultar que para que una pareja funcione sus componentes deben ser genéticamente idénticos: tener los mismos gustos y aficiones, las mismas ideas y hasta el mismo color de ojos. Precisamente, en la variedad está el gusto, y la diferencia entre dos personas no hace sino más interesante la relación. Vale que a veces hay diferencias que son insalvables, pero esas parejas que se comportan prácticamente de forma sincronizada pueden resultar bastante insoportables.

jueves, 15 de enero de 2015

Convierte tu smartphone en un proyector con una caja de zapatos

Los proyectores digitales son geniales, aunque muy costosos. Siguiendo estos pasos, podrás hacer uno artesanal con tu smartphone. El costo será mínimo o nulo, ya que sólo necesitarás unos pocos elementos que probablemente ya tengas en tu casa.
Materiales:
Una caja de zapatos
Un clip para sujetar papel
Una lupa
Un cúter
Cinta aisladora negra
Pintura o papel negro

1. Si la parte de adentro de tu caja es de un color brillante, será aconsejable que la pintes de negro antes de comenzar. Así, obtendrás una mejor calidad de imagen.




2. Cuando tu caja esté lista, traza el contorno de tu lupa sobre uno de sus lados cortos.

3. Corta la parte de adentro del círculo que delineaste en el paso anterior. Intenta ser lo más preciso que puedas, ya que no querrás que se filtre luz alrededor de la lente.




4. En la parte de atrás de la caja, haz un pequeño orificio para pasar el cable de alimentación de tu celular. Necesitarás sellarlo con un poco de cinta cuando lo uses.

5.  Alinea tu lupa con el agujero y coloca cinta alrededor de todo el borde. Asegúrate de que quede bien fijada y de que no haya agujeros por donde pueda filtrarse la luz. Si tu lupa tiene un mango, será mejor que lo remuevas antes de pegarla a la caja.
5. Con el clip para sujetar papel, arma un soporte para tu celular.
Primero, toma el clip y aplánalo.Luego, siguiendo la plantilla que se muestra a continuación, marca los lugares donde deberás hacer los dobleces. Comienza por el centro y sigue hacia cada uno de los lados para hacer las patas.

En el siguiente video, encontrarás un tutorial. Para activar los subtítulos, haz clic en configuración (el engranaje que se encuentra en la esquina derecha del video).


6. Cuando la luz pasa a través de una lente, la imagen se ve dada vuelta.



Si tienes un iPhone:

Ve a Ajustes > General > Accesibilidad, y activa AssistiveTouch. Al hacer esto, verás el botón de menú AssistiveTouch. Puedes arrastrarlo hasta cualquier borde de la pantalla. Pulsa para abrir o, si usas un accesorio, haz clic en el botón secundario. Luego selecciona Dispositivo > Rotar pantalla.

Si eres usuario de Android:

Puedes descargar alguna aplicación que te permita rotar la pantalla, como Ultimate Rotation Control.
7. Coloca tu teléfono dentro de la caja, cerca de la parte de atrás. Muévelo hacia adelante y hacia atrás hasta encontrar el foco correcto.
8. Para una mejor visualización, sube el brillo de tu celular al máximo.

5 curiosidades sobre las flatulencias

1. Sólo el 1% de nuestros pedos huelen mal

El 99% de nuestros gases están compuestos de dióxido de carbono, hidrógeno, oxígeno y metano. De hecho, curiosamente, la composición exacta de nuestros pedos es completamente personal y única en cada uno de nosotros, ya que, como una huella dactilar, la forma de nuestro intestino es distinta en cada individuo. De todas nuestras flatulencias sólo un 1% huele mal. ¿Qué es lo que provoca el mal olor de los pedos? Los gases sulfúricos como sulfuro, metanotiol y el sulfuro de dimetilo son los responsables de los diferentes tipos de “aroma” (¡terrible!) de las flatulencias.
Lo que está intrínsecamente relacionado con el mal olor de nuestros gases es la dieta. La col y los carbohidratos complejos, como la fibra, el azúcar y el almidón provocan flatulencias.

2. Las bacterias intestinales son quienes provocan tus gases
Gran parte de las bacterias de tu cuerpo viven en tu aparato digestivo. Los gases son el producto -el residuo- que generan las bacterias de tu colon cuando se encargan de procesar los carbohidratos. Así que, ya sabes, “no fui yo, fueron mis bacterias intestinales”.

3. La media diaria de flatulencias por persona es… ¡14!

No somos siempre conscientes de cuando soltamos una flatulencia. A lo largo del día podemos sentir que nos ocurre, pero ¿sabes si lo hace mientras duermes?
Soltamos más gases de lo que creemos y de hecho la media se encuentra en 14 veces diarias. ¡Sorprendente! ¿Verdad? Lo normal es tener flatulencias entre 13 y 21 al día.

4. Mascar chicle, fumar y hablar provocan gases

Como hemos visto, los pedos están compuestos por unos gases concretos, pero también pueden ser provocados por un exceso de aire en el colon, en cuyo caso además de los gases mencionados encontraremos nitrógeno.

Pero, ¿cómo llega,os a tener un exceso de aire en el colon? Sencillo: cuando tragamos. Tragar, hablar o masticar hace que acumulemos más aire y luego este o salga por arriba en forma de eructo o por abajo.
Aquí hay burbujas y esto no es un jakuzzi
¿Cómo evitarlo? Masticando lentamente y evitando hablar mientras comemos.

En el caso de los fumadores, se cree que cuando fuman tragar más aire y que por eso tienden a tener más gases, aunque esto es más una teoría que un hecho científicamente probado.

5. Los cambios hormonales también hacen que tengamos más gases

Los hormonas tienen mucho que ver con los gases. Durante la menstruación algunas mujeres notan que tienen más gases que cuando no están dentro de este ciclo.
¿Por qué? Al parecer el revestimiento interior del intestino delgado y del estómago  contiene receptores de estrógenos. Al aumentar la cantidad de esta hormona durante el ciclo menstrual, se produce un caos en nuestro aparato digestivo. Todo se ralentiza y se generan muchos más gases en el intestino, estreñimiento y flatulencias. ¡Por si no tuviéramos bastante!

lunes, 12 de enero de 2015

El Desamor En Ilustraciones Y Otras Formas De Plasmar Un Corazón Roto

Como Diría Andrés Calamaro, ¿Quien no ha sentido m Vez Alguna Que Lo Tener es El Corazón roto? Una Sensación tan plural, tan imperfecta representativa bronceado y no es de extrañar Que ACABE Por inyectarse de forma generalizada Por La piel de todo un Aquel Que Sabe Lo Que es necesitar Varias manos Porque solo con las Suyas no basta.

Puede del then Que no te Suene el nombre de Alfonso Casas o Florerias Que ya te Hayas de dado de frente con Alguna de Sus ILUSTRACIONES. En CUALQUIERA de los Dos Casos, lo Que esta claro Es Que Do Trabajo no dejarte indiferente Florerias. Estafar ya dos obras a las espaldas, this zaragozano CONSIGUE Que Te tiemble El Corazón con ILUSTRACIONES Que apelan Directamente al Concepto del amor from Una perspectiva Menos idealista. Y Cuando Hablamos de idealización nos referimos a los clásicos Que apuntan a Relaciones Que se gestan bajo la felicidad eterna e historias idílicas Que se Construyen ONU partir de las Musas, Perfección y utopías Que ya no pertenecen a la forma de quererse del siglo XXI.
ILUSTRACIONES AUNQUE SUS 2.0 Viajan con EL EN ALGUNAS de Sus libretas Moleskine (Que posteriormente se convirtieron en Libro de la ONU), SUS dibujos le han ido Llevando Hacia un camino Donde los rojos corazones hijo el director Protagonista de las Historias Que se CUENTAN Tras Ellos. Bajo la audacia de quien quiere representar el amor con ironía, sarcasmo y rotulador negro, El juego de Palabras y la sátira hijo La forma Que Tiene de Contar Experiencias Que revelan corazones rotos y destruidos POR EL egoísmo, la Rapidez y la instantaneidad Que determinan las Relaciones En El Momento real. No es de extrañar, del tanto del por, Que se Convertido Haya es uno de los Ilustradores Más representativos de la cultura 2.0 Cuyo contenido this Destinado A Todo Aquel Que Vivio Alguna Vez Una quiebra emocional Cuyo m resultado no ha podido Otro Ser Que El de Tener que inyectarse Un Poco de Paciencia En Las venas.
Pero A Pesar de los Posibles destrozos representados en el SUS Últimos Trabajos, Alfonso Casas Also ha Contar Sabido historias y lo Hizo en FUE El que imprimación su libro Amores Minúsculos. En El, el autor confiesa rápido Cuál FUE el origen y el Objetivo de la idea "Siempre me han Interesado las Historias Que se CUENTAN from Distintos Puntos de vista, Que Nos permiten acercarnos a la ONU acontecimiento CUALQUIERA from Una perspectiva Mucho Más Amplia. Por ejemplo, del una cita, heno Un Hecho Objetivo Que es la cita en Si, Y OTRO muy Distinto de Como lo Viven Ambas partes ". 


Asi Como Diría El Mismo, "El amor Tiene Extraños caminos, Pero siempre Acaba Por encontrarnos". Solo nos Queda Anadir: suerte y Que No destroce te encuentres del lo CUANDO.




Anonymous Declara La Guerra A Los Asesinos De Charlie Hebdo

Anonymous clama venganza y declara abiertamente la guerra a los terroristas que el pasado miércoles asesinaron a los integrantes de la revista satírica Charlie Hebdo. Para ello, ha publicado un vídeo que está corriendo como la espuma en las redes sociales y en el que condena el terrorismo y defiende la libertad de expresión.

El grupo hacktivista Anonymous afirma que no se quedará de brazos cruzados y que hará todo lo posible por vengar la muerte de estos dibujantes, ya que considera que uno de los pilares de una sociedad democrática es la libertad de expresión y no tolerará ningún atentado contra este derecho de opinión. Por tanto, y para que el fallecimiento de 12 personas no se quede en el olvido, asegura que hará todo lo que esté en sus manos para vengarse en nombre de las víctimas.

En el vídeo que ha difundido se representa al grupo Anonymous en su totalidad y se ve a una persona oculta tras la careta que caracteriza a V de Vendetta, la cual ha adquirido fama tras las protestas sociales de los últimos años en medio mundo, y lee un comunicado escrito por ellos. Eso sí, con la voz distorsionada para evitar que la reconozcan. El vídeo se ha grabado en francés, pero a continuación lo puedes ver subtitulado en español por un usuario de Youtube.

Por tanto, el mensaje es claro: no quieren que la muerte de estas personas fallecidas en el atentado de Charlie Hebdo haya sido en vano, porque de lo contrario el miedo a expresarse libremente correrá por la sangre de toda la sociedad. Y esto es algo que no se puede tolerar.

Esto parece un claro indicio de que seguirá siendo un toma y daca entre países y culturas. Queremos un poco de paz y que corra la tinta en lugar de la sangre.

Jeremy Brown: Lienzos De Carne, Sentimientos Acrílicos

Desnudos. Juntos. Herederos de las hojas de acanto, de Adán y Eva, del barro y de las estrellas. Destinados a encontrarnos en este diablo mundo, dibujando con nuestros actos, con nuestras palabras, con nuestros sueños, un destino que ya es en sí una obra de arte. ¡Y si es arte la existencia individual, qué no lo será la compartida! Cada bocana de aire es un golpe de brocha, cada beso un disparo de pintura y cada orgasmo la explosión de color que dio vida a la célula primigenia en una danza ancestral que juega a situarse entre el sexo y el amor.

¿Su nombre? El tuyo, el de tu pareja, el de cualquiera. ¿La idea? De Jeremy Brown, fotógrafo y artista obsesionado con captar ese instante en el que el mundo se para por completo. Desde su página web abre las puertas a un nuevo negocio que propone afrontar el arte desde un punto de vista diferente: el de que seas tú quien lo lleve a cabo. Porque ese arte, ese que sabe a sudor y a perfume, no se admira, se hace; no se compra, se crea; y no se planea, se improvisa.

El sexo sobre lienzo ya tiene mercado propio en Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia y Holanda. Con un kit que incluye desde pintura hasta el plástico que protege el parqué de tu pasión, el Merchandising está más que garantizado. Barato no es, pero si accedes, solo te faltará alguien especial y ciertas dosis de libido para hacerte con una obra de arte tan natural como el propio ciclo de la vida. Y hasta hay quien, una vez terminado, lo coloca en mitad de su salón, con la elegancia de la pornografía figurada.

El arte, siempre hambriento, busca continuamente nuevos caminos por los que deslizarse, nuevos derroteros que acaben con los interrogantes de esta nuestra existencia. Originalidad o marketing es ya otro debate. Las fotos que venden el producto muestran una interesante delicadeza, sensualidad y movimiento. La pintura refleja con fiereza, unas veces, y con ternura, otras, el paso del amor en aquellos cuerpos tumbados y repletos de color, que son a la vez brocha y lienzo para la pasión.

Y así, cuando todo acabe, cuando ese pulso vital se detenga por el discurrir de los acontecimientos, las discusiones, las separaciones o incluso la muerte, siempre quedará aquella pequeña obra de arte, testigo de unos minutos de amor pero que permanecerá para siempre en la posteridad.

La Dulce Melancolía O Por Qué A Veces Nos Gusta Sufrir

Llega la tarde de domingo y estás en casa, después de un gran fin de semana. No hay ningún motivo para estar mal, pero de pronto sientes como si te pellizcara una sensación de malestar. Te parece que cae la noche demasiado pronto y que se acerca el lunes demasiado deprisa. Y en vez de tratar de motivarte como harías con un buen amigo, al que seguramente le animarías a salir a tomar algo, le regalarías una chocolatina o le pondrías una buena música, prefieres regodearte en esa sensación melancólica, y te sumerges en ella lentamente. En el sofá, con posición fetal y una bata-manta, dejas que tu playlist más triste se convierta en la banda sonora de la tarde.

No es que nos haga felices estar tristes todo el tiempo, pero en el cuadro de la felicidad global parece que unas pinceladas de tristeza de vez en cuando ya nos gustan. Y es que el dolor lo necesitamos como parte de la vida. Nos ayuda a superar una ruptura, nos recuerda las cosas importantes e incluso a menudo nos inspira. Muchos grandes amores, proyectos humanos y obras de arte han florecido en las tierras fértiles de una persona triste. Pero aunque pueda servir de musa y nos gusten sus visitas esporádicas, la tristeza tiene también su lado oscuro: impide que disfrutemos de algo bueno que se nos pone delante, o hace que recordemos a un ex que ya habíamos olvidado hace tiempo.

El problema es cuando nos regodeamos demasiado en el fango. Porque una cosa es el dolor y otra el sufrimiento. El dolor es como el fango, mientras que el sufrimiento sería como cogerlo y empezar a llenarnos todo el cuerpo con él. Tendemos a sufrir cuando nos hemos acostumbrado a pensar demasiado sobre lo que nos pasa, en vez de vivir cada momento de la vida, aprender lo que sea necesario, y después pasar a la experiencia siguiente. Si repetimos esa costumbre de sufrir muchas veces, acabamos por sentirnos cómodos en ella, como si estar embarrados fuera agradable solamente porque es algo familiar para nosotros. Pero eso no significa que no nos haga daño.

Una cosa es que cojamos el fango y hagamos una escultura con él, y otra que nos ensuciemos a nosotros mismos, porque acabamos por tener fango hasta en los ojos, y dejamos de ver lo que tenemos delante. El sufrimiento nos distrae de las nuevas experiencias positivas que la vida nos trae y hace que no diferenciemos entre lo que pasa fuera y la película mental que nos hemos creado nosotros.

Como dice Concepción Arenal, “el dolor, cuando no se convierte en verdugo, puede ser un gran maestro”. Podemos transformar crisis en oportunidades, como suelen decir los emprendedores, y hasta despertar nuestro artista interior gracias a una triste tarde de domingo, pero tenemos que ser capaces de poner un límite, si no queremos hacernos adictos a la sensación de sufrir ni desconectar de las nuevas experiencias maravillosas que nos esperan ahí fuera.