Un médico se encontraba sentado en la silla de su consultorio, después de tener sexo con su paciente.
Pensando en lo que había hecho, su conciencia le repetía: ¿Pero como hice eso?. Que vergüenza... ¡¡Perdí toda la ética profesional!!.
Dios mioooo... ¿¿Que hagoooo??.
Al rato de estar culpándose sobre sus actos, observa que en su hombro derecho aparece un diablito que le dice:
-"Escúchame... No seas tonto"
¡Hay una cantidad exagerada de médicos que tienen sexo con sus pacientes!. ¿Que te crees? ¿Que eres el único?.
hazme caso...
Es de lo mas natural del mundo.
¡Quédate tranquilo!
El médico convencido:
-"Tienes razón si yo no hice nada".
Al terminar de decir eso, en su otro hombro aparece un angelito y le réplica al oído:
-"¡Acuérdate que eres VETERINARIO!"
VE-TE-RI-NA-RI-O... gilipollas!!!!
jueves, 6 de febrero de 2014
la vaselina...
En una encuesta sobre lubricantes:
- Y usted señor, ¿utiliza algún lubricante en sus relaciones?
- Si, vaselina.
- ¿Y dónde lo aplica?
- En la puerta para que no molesten los niños...
- Y usted señor, ¿utiliza algún lubricante en sus relaciones?
- Si, vaselina.
- ¿Y dónde lo aplica?
- En la puerta para que no molesten los niños...
David Copperfield!'
Una jovencita pregunta a su madre:
¿Que hago si algún chico quiere propasarse?
Su mamá le dice:
'No te preocupes, es muy fácil. Cuando un chico se te acerque y quiera algo más, tú le preguntas, ¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?', y eso lo va a asustar.
En la fiesta, uno de lo chicos empezó a bailar con ella y, poco a poco, a besarla y acariciarla. Ella le preguntó, ' ¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?'.
El chico inventó una excusa y desapareció.
Un poco después, la misma escena volvió a suceder:
Un chico empezó a besarle el cuello, los hombros... y cuando ella le preguntó por el nombre del bebé, el chico se fue a otro lado.
Más tarde, otro chico la invitó a dar un paseo y, después de unos minutos, empezó a besarla y ella Le preguntó, '¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?'.
Él seguía besándola y empezó a quitarle la ropa.
'¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?', volvió a preguntar ella.
Él empezó a hacerle el amor y ella jadeante, volvió a preguntarle: ¡ ¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?!'.
Cuando terminó, él se sacó el condón , le hizo un par de nudos y le dijo:
'Si logra salir de aquí ... le ponemos
David Copperfield!'
el loro chismoso
Una señora que quería comprar un perico, fue a la tienda de mascotas y el joven que la atendió le comentó que solo tiene un perico, que éste había pertenecido a una señora que tenía un burdel, por lo cual su vocabulario era altamente escandaloso. A la señora no le importó y dijo que lo educaría nuevamente. Llega a su casa y destapa la jaula y el perico comienza: - Nueva casa, nueva madame. La señora suelta una carcajada y espera ansiosa a que sus hijas lleguen de la escuela. El perico al verlas dice: -Nueva casa, nueva madame, nuevas señoritas. Las hijas no pueden contener la risa y esperan a que su papá llegue para que vea al perico. A la hora de la comida llegó el papá y el perico dice: -Nueva casa, nueva madame, nuevas señoritas, mismos clientes... ¡Hola Rafaaaaaaaaaa!
miércoles, 5 de febrero de 2014
vivir despeinada...
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…
El mundo está loco.. Definitivamente loco…
Lo rico, engorda.
Lo lindo sale caro.
El sol que ilumina tu rostro arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedas sin aire, despeina.
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley de la vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.
Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Peínate, ponte, sácate, comprate, corre, adelgaza, camina derechita, ponte seria…
Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz?
Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser.
Por eso mi recomendación a todas las mujeres:
Entrégate, come rico, besa, abraza, hace el amor, enamorate, relájate, viaja, salta, levántate temprano, corre, vuela, canta, ponte linda, ponte cómoda, admira el paisaje, disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!!
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.
El Médico Rural
El Médico Rural
Un médico anciano que siempre trabajó en el medio rural, pensó que ya había llegado la hora de jubilarse después de haber ejercido la medicina durante 50 años.
Encontró a un joven médico que quisiese ocupar su sitio y le sugirió que le acompañase en las visitas a domicilio para que las personas se habituasen a él de manera gradual.
La primera visita se trataba de una mujer que se quejaba de dolores en el estómago. El anciano doctor le respondió:
- Sabe, señora, la causa más probable es que usted abusa de las frutas frescas… ¿Por qué no reduce un poco su consumo diario y selecciona las mejores?
Cuando salieron de la casa el joven médico le preguntó:
-Doctor, si usted ni siquiera examinó a la mujer… ¿Cómo consiguió hacer un diagnóstico tan rápido?
- Bueno, no merecía la pena examinarla. ¿Usted se dio cuenta de que dejé caer el estetoscopio al suelo? Bueno, cuando me agaché para recogerlo, vi que había media docena de cáscaras de naranjas, manzanas y ciruelas verdes, inadecuadas para el consumo, en el cubo de la basura. Y eso es seguramente lo que le ocasionaba los dolores de estómago. En la próxima visita, usted se encargará del examen.
-Humm, que astuto es, pensó el joven.
En la siguiente casa, se entretuvieron durante varios minutos hablando con una mujer bastante joven y atractiva, quien se quejaba de mucha fastiga.
-Doctor, me siento totalmente sin fuerzas… dijo
El joven doctor le respondió entonces:
- Usted, quizá, se entrega demasiado a la iglesia. Si redujese esa actividad, tal vez recupere su energía.
Una vez que hubieron abandonado la casa, el anciano doctor le dijo a su sustituto:
- Su diagnóstico me ha sorprendido… ¿Cómo fue que llegó a la conclusión de que aquella mujer se daba en cuerpo y alma a los trabajos religiosos?
Yo apliqué la misma técnica que usted me enseñó: Dejé caer mi estetoscopio al suelo, y cuando me agaché para recogerlo, vi al sacerdote debajo de la cama…
Un médico anciano que siempre trabajó en el medio rural, pensó que ya había llegado la hora de jubilarse después de haber ejercido la medicina durante 50 años.
Encontró a un joven médico que quisiese ocupar su sitio y le sugirió que le acompañase en las visitas a domicilio para que las personas se habituasen a él de manera gradual.
La primera visita se trataba de una mujer que se quejaba de dolores en el estómago. El anciano doctor le respondió:
- Sabe, señora, la causa más probable es que usted abusa de las frutas frescas… ¿Por qué no reduce un poco su consumo diario y selecciona las mejores?
Cuando salieron de la casa el joven médico le preguntó:
-Doctor, si usted ni siquiera examinó a la mujer… ¿Cómo consiguió hacer un diagnóstico tan rápido?
- Bueno, no merecía la pena examinarla. ¿Usted se dio cuenta de que dejé caer el estetoscopio al suelo? Bueno, cuando me agaché para recogerlo, vi que había media docena de cáscaras de naranjas, manzanas y ciruelas verdes, inadecuadas para el consumo, en el cubo de la basura. Y eso es seguramente lo que le ocasionaba los dolores de estómago. En la próxima visita, usted se encargará del examen.
-Humm, que astuto es, pensó el joven.
En la siguiente casa, se entretuvieron durante varios minutos hablando con una mujer bastante joven y atractiva, quien se quejaba de mucha fastiga.
-Doctor, me siento totalmente sin fuerzas… dijo
El joven doctor le respondió entonces:
- Usted, quizá, se entrega demasiado a la iglesia. Si redujese esa actividad, tal vez recupere su energía.
Una vez que hubieron abandonado la casa, el anciano doctor le dijo a su sustituto:
- Su diagnóstico me ha sorprendido… ¿Cómo fue que llegó a la conclusión de que aquella mujer se daba en cuerpo y alma a los trabajos religiosos?
Yo apliqué la misma técnica que usted me enseñó: Dejé caer mi estetoscopio al suelo, y cuando me agaché para recogerlo, vi al sacerdote debajo de la cama…
el yernaje...
El nuevo yerno
Un muchacho, tocó a la puerta de la casa de su novia. Casi al instante abre el padre de la muchacha
- ¿Qué desea, joven?
- Que tal señor, vengo a hablar con usted.
- Bueno, pasá, vamos a la sala y ahí me cuenta de qué quiere hablar conmigo.
¿Y bien?
El joven, muy decidido, respondió:
- Mire usted, vengo a comunicarle que a su hija y a mí nos gustaría compartir nuestras vidas, nos queremos casar..
El señor sonrió.
- Está muy bien eso de que se casen, pero decime, ¿ya cuenta con un salario digno para poder sustentar a mi hija y los hijos que vengan?
El joven, con todo el aplomo del mundo, contestó:
- Mire, aunque soy Ingeniero titulado, no gano mucho. Sin embargo, su hija me ha comunicado lo que ganan su distinguida esposa y usted. Por lo cual, confío en tener una pequeña ayuda de ustedes para poder pagar el teléfono, el agua, la luz y los gastos del supermercado.
Un poco sorprendido por la respuesta, el Padre, hizo otra pregunta:
- Bueno, ¿y piensan comprar un departamento o una casa? ¿O prefieren alquilar...?
El jóven, con mirada inocente, contestó:
- Si antes le pedí una pequeña ayuda para poder ir viviendo, hemos pensado que, como esta casa es muy grande y pueden vivir perfectamente dos matrimonios, no es necesario comprar o alquilar departamento o casa. Deseamos vivir en esta casa con ustedes.
El señor, desconcertado por la actitud del muchacho, continuó con el interrogatorio:
- Dígame algo, ¿tiene auto?
El joven, sonriendo, respondió:
- Mire, no tengo porque he estado pensando que si usted tiene tres, para qué vamos a comprar uno más. Usted nos deja el que les sobra y así no es necesario comprar otro.
En ese instante, entró en la sala la madre de la novia, quien, mirando primero al joven y luego a su esposo, preguntó cordialmente:
- ¿Se puede saber de qué están charlando?
El esposo respondió:
- Querida, qué bueno que llegás, quiero presentarte al Señor Gallina, quien pretende ser el futuro marido de nuestra hija...
El joven, desconcertado y molesto, inquirió:
- ¿por qué me llama Señor Gallina?
A lo que el futuro suegro contestó:
-Y bueno, grandísimo hijo de puta, ¿cómo mierda querés que te llame si hasta ahora lo único que vas a poner son los huevos?
Europa de vacaciones.
Un matrimonio argentino viaja a Europa de vacaciones.
En la aduana de Alemania la esposa, que domina muy bien el idioma, mientras hace todos los trámites conversa en alemán con la empleada de migración:
- Buenos días, señora ¿sus papeles?'
- Aquí los tiene
El esposo, al no entender nada, pregunta:
- Mi amor, ¿qué dijo?
- Me pidió los papeles -contesta la esposa tranquila.
Vuelve a preguntar la empleada;
- ¿Cual es el motivo de su visita?
- Venimos de vacaciones
El esposo nervioso vuelve a preguntar:
- Mi amor, ¿que dijo?
- Me preguntó que a qué venimos a Alemania
Continúa la empleada alemana:
- ¿De dónde vienen, señora?
- De Buenos Aires, Argentina
Nuevamente insiste el marido muy nervioso:
- Mi amor, ¿qué dijo?
- Pregunta que de dónde venimos.
La empleada comenta entonces:
- Oh, Buenos Airessss!!!!!!. Una vez estuve allí hace algunos años. Qué ciudad tan hermosa, la gente increíble, pero tuve la mala suerte de toparme con un hombre que era insoportable, vago, sucio, machista, celoso, preguntón, desconfiado, no me dejaba en paz y además tuve el peor sexo de mi vida.
- ¿Qué dijo, mi amor?
- Que te conoce boludo!!, te conoce!!!!
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